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EUA bloquea el financiamiento del lobby global abortista y la OEA recibe el primer golpe

27.03.2019

 

Desde el Departamento de Estado americano se lazó este 26 de marzo un duro golpe al lobby global abortista. Dos importantes decisiones del gobierno de Donald Trump cierran el grifo al financiamiento de órganos internacionales y asociaciones extranjeras que promueven la práctica del aborto o su legalización en otros países con dinero de los contribuyentes estadounidenses.

 

La primera entidad afectada será la Organización de los Estados Americanos (OEA) por ejercer presión sobre los países miembro para que modifiquen su ordenamiento jurídico para permitir, de forma cada vez más amplia, el asesinato de bebés en gestación.

 

Uno: la Enmienda Siljander.

 

 

El secretario de Estado, Mike Pompeo, informó la mañana de este martes que acatarán integralmente una ley federal de 1981, que jamás había sido debidamente aplicada, y que prohíbe expresamente el uso de fondos públicos, incluyendo los destinados a ayuda exterior, para cabildear a favor o en contra del aborto. Es la llamada Enmienda Siljander.

 

Para demostrar el alcance de esa primera decisión, el funcionario anunció que comenzará por reducir los recursos que destinan  anualmente a la OEA en la misma proporción en la que esta entidad ejerza presión sobre los países de la región.

 

Ya de entrada, el órgano hemisférico sufrirá un recorte inmediato de 200 mil dólares por el activismo proaborto de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM).

 

“A la luz de evidencia reciente, que muestra que al menos un órgano de la OEA promueve el aborto, ordené a mi equipo que incluyera una disposición en los acuerdos de asistencia extranjera con ellos que prohíba explícitamente que el dinero que damos se use en el lobby relacionado al aborto”, dijo el Pompeo.

 

“Y para garantizar que nuestro mensaje se escuche alto y claro, reduciremos nuestras contribuciones a la OEA; esa reducción será equivalente a la participación estimada de los Estados Unidos en los posibles gastos de la OEA en actividades relacionadas con el aborto”.

 

“Las instituciones vinculadas a la OEA deberían centrarse en abordar las crisis de Cuba, Nicaragua y en Venezuela, no en promover la causa en favor del aborto”, acotó.

 

Especialistas escuchados por D'Vox, consideran que la aplicación de la Enmienda Siljander blindará cerca de 45 o 50 billones de dólares destinados por el gobierno a la ayuda extranjera, especialmente a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

 

Nueve senadores

 

 

La decisión del recorte a la OEA se produjo después de que nueve senadores enviaron, en febrero, una carta al Departamento de Estado en la que denuncian el amplio activismo de la CIDH en favor de la despenalización en los países latinoamericanos y la presión ejercida sobre sus gobiernos.

 

La misiva fue encabezada por James Lankford, senador por Oklahoma, y secundada por los senadores James Inhofe, del mismo estado; Thom Tillis, de Carolina del Norte; Michael Enzi, de Wyoming; Michael Lee, de Utah; John Kennedy, de Louisiana; Roy Blunt, de Missouri; Ted Cruz, de Texas; y la senadora Joni Ernest, de Iowa; Todos republicanos.

 

El documento denuncia que la OEA, especialmente a través de la CIDH y de la CIM, ha extrapolado sus funciones y violado el estado de Derecho de los países miembros al realizar un agresivo lobby para despenalizar en ellos el aborto, y señala como influyó en los gobiernos y parlamentarios de Chile, El Salvador y Argentina.

 

De hecho, con la llegada de Luis Almagro a la Secretaria General, la entidad hemisférica dio un fuerte y marcado giro proaborto y progénero.

 

La iniciativa de Lankford fue motivada por una serie de denuncias realizadas que, a lo largo de los últimos años, le han hecho llegar al senador diversas organizaciones ciudadanas estadounidenses y latinoamericanas preocupadas e irritadas con el activismo ideológico de la CIDH y la CIM.

 

Fue decisivo para que los parlamentarios solicitaran la intervención del Departamento de Estado, un bien documentado estudio que comprueba y detalla la sistemática instrumentalización de órganos de la OEA en favor del aborto y otras pautas 'progres' en los últimos años.


La carta de los senadores a Pompeo puede ser leída aquí.

 

Dos: Cerrando la puerta trasera

 

 

La segunda decisión comunicada por Pompeo ataja una serie de violaciones a la ley estadounidense infligidas por organizaciones ciudadanas extranjeras que reciben ayuda y la transfieren después a entidades abortistas.

 

Habrá ahora una rigurosa fiscalización de la llamada ‘Política de la Ciudad de México’, una directriz de la era Reagan que impide que el dinero de los contribuyentes que se destinará a promover la ‘planificación familiar’ sea entregado a organizaciones de otros países que realizan o promueven el aborto.

 

En la práctica, tenía vigencia durante las administraciones republicanas y se rescindía durante las administraciones demócratas.

 

En 2017 Trump amplió el alance de esa política al aplicarla no solo a los 600 millones destinados al fondo de “planificación familiar”, sino también, a los casi 9 billones en programas de atención médica para países en desarrollo.

 

Las entidades que quisieran recibir apoyo deberían firmar una declaración donde informaban que no realizaban abortos ni los promovían.

 

Así, los abortistas dejaron de recibir subvenciones directas, pero se articularon para colocar como intermediarios a asociaciones o instituciones “limpias” que después les transferían recursos a través de “donaciones” o “pago de “servicios”. El dinero salía por la “puerta trasera”.

 

“Como secretario de Estado - dijo Pompeo - he ordenado a nuestro equipo que tome todas las medidas apropiadas para […] evitar brindar asistencia a las ong’s extranjeras que brindan apoyo financiero a otros grupos en la industria mundial del aborto”.

 

“Haremos cumplir una prohibición estricta sobre los esquemas de financiamiento de ‘puerta trasera’ y verificaremos la aplicación final de los recursos. Los dólares de los contribuyentes estadounidenses no se utilizarán para financiar abortos”, detalló.

 

Las dos decisiones del Departamento de Estado, si aplicadas efectivamente, podrán tener un impacto sin precedentes contra el lobby global abortista. Le quebrarán las piernas.

 

El golpe es tan preciso y contundente que una de las mayores articuladoras de ese lobby inmediatamente dió “acuse de recibido”: Leana Wen, presidenta de la Federación de Planificación de la Familia de América, denominó las dos disposiciones de "reglas de la mordaza global".

 

"Esto no es ético, es peligroso e inaceptable", dijo.

 

La fiesta acabó. Y la mañana de este martes 26 de marzo podrá registrarse, sin duda alguna, como una importante victoria para el movimiento provida, especialmente en Latinoamérica.

 

El video y la transcripción integral del anuncio de Pompeo, pueden ser consultados aquí.

 

[ D'Vox ]

 

 

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