8M: conmemorando una conquista, celebrando la complementariedad


Este 8 de Marzo, Dia Internacional de la Mujer, D'Vox da voz a ocho mujeres latinoamericanas para que expresen lo que piensan y viven. No forman parte de esa minoría feminista que secuestró el 8M. Son simplemente mujeres de a pie que cuidan sus familias y participan de la vida cívica de sus países. Esta es la abogada Isis Pérez Márquez, de México, con '8M: conmemorando una conquista, celebrando la complementariedad'. Buena lectura.

Aguascalientes, México | Habitualmente cuando se habla del 8 de marzo, recordamos el año de 1857, cuando miles de trabajadoras textiles decidieron salir a las calles de Nueva York con el lema 'Pan y rosas' para protestar por las míseras condiciones laborales y reivindicar un recorte del horario y el fin del trabajo infantil.

Si, en efecto hablamos de una conquista de derechos y –en ese momento como ahora- mejores condiciones que corresponden a la dignidad que tenemos como personas, para poder vivir la feminidad y esa vocación de mujer a la que estamos llamadas. Pero, bajo una falsa libertad en pleno siglo XXI donde se presume de defender los derechos fundamentales de las personas y todas sus libertades nos encontramos con una auténtica conspiración contra la mujer.

Hay dos realidades que atentan contra la dignidad de la mujer y, ambas, tienen un posible único origen. Por un lado tenemos una cultura de pseudo derechos humanos, donde cualquier condición, gusto y placer es convertido en un “derecho” fundamental; por increíble que parezca, con ello, la mujer es la que más ha padecido con esa falacia, con la normalización de los supuestos "derechos sexuales y reproductivos", con la "planificación familiar" que distorce la paternidad y maternidad responsables, con estadísticas tergiversadas sobre la mortalidad materna. Por otro lado encontramos la idea de que la mujer debe ser igual al hombre, debe hacer aquello que nunca antes había hecho y que nadie puede impedirle nada.

Pero, ¿en verdad esto nos da libertad y nos empodera? La mujer y su cuerpo se han vuelto sujeto de híper regulación, se ha ignorado la naturaleza de la mujer y todas las bondades que así puede aportar a la sociedad. No podemos negar que el estilo de vida ha cambiado desde 1857, sin embargo el principio es el mismo: buscar todas las condiciones que garanticen nuestros derechos y que se respete nuestra dignidad; esto implica no menoscabar al hombre ni engañarse a uno mismo.

El empoderamiento femenino está mal dirigido, no se trata de hacerle creer a la mujer que es igual al hombre o que peor aún, que no lo necesita. El verdadero empoderamiento de la mujer consiste que tanto damas como varones comprendan que ambos son iguales en dignidad y complementarios en naturaleza, de manera tal que la mujer en sí misma puede aportar a la sociedad, realizarse en su vocación de mujer en plenitud sin necesidad de despreciar al sexo masculino.

Todo esto es posible porque la mujer adquirió en el mundo una influencia, un peso, una visibilidad y un poder jamás alcanzado hasta ahora. Un potencial que solo puede ser detonado y llevado al máximo viviendo la feminidad, atendiendo a la naturaleza y vocación para la que hemos sido llamadas. Sabedoras de que no hay necesidad de inexistentes competencias con el hombre, falsas ideas de libertad y actitudes que atentan contra la dignidad única que se nos ha sido dada.

Las mujeres son a quienes se nos está confiada la vida, la familia y la sociedad en este momento tan grave de la historia, a nosotras nos toca salvar la paz del mundo. Sin olvidar que todo esto ha sido gracias a una constante conquista de espacios, reconocimiento de derechos y visibilización; que solo puede considerarse como victoriosa si se mantiene como centro el saberse iguales en dignidad y complementarias en naturaleza respecto al varón.

A las mujeres en 2019 y en adelante nos atañe vivir nuestra naturaleza sin caer en la tentación de seguir modelos machistas o de falsas libertades; nos corresponde reconocer y expresar el verdadero espíritu femenino en todas las manifestaciones de la convivencia ciudadana trabajando por la superación de toda forma de discriminación, de violencia y de explotación. Nos concierte conmemorar el camino y los logros hasta el día de hoy y celebrando el ser promotoras de lo que podría ser un nuevo feminismo.

[ D'Vox ]

Isis Pérez Márquez es mexicana, abogada especialista en derechos humanos y derecho internacional, con estudios en el Phoenix Institute y en el International Theological Institute de Viena. Es activista social en favor de las libertades y garantias fundamentales.

La imagen que abre el texto es 'Migrant Mother' una de las más icónicas fotos de la excepcional fotografa Dorothea Lange, tomada en 1936 a la señora Florence Thompson, madre de siete hijos durante la Gran Depresión estadounidense.

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