¿Que hay detrás de la denuncia, sin pruebas, de la Folha de São Paulo a la campaña de Bolsonaro?


La Folha de São Paulo publicó un reportaje en la edición impresa de este jueves 18 de octubre en el que asegura haber descubierto que varios empresarios contrataron servicios para enviar "cientos de millones" de mensajes contra el Partido de los Trabajadores (PT) a través de WhatsApp programados, supuestamente, para la última semana de la campaña del segundo turno electoral.

La Folha apunta que se trata de un acto ilegal, la llamada "caja dos" o donaciones no declaradas, para el candidato Jair Bolsonaro, que, además, proviene de una fuente vetada; en Brasil las empresas tiene prohibido hacer donaciones a campañas electorales.

El texto es firmado por la periodista Patrícia Campos Mello y ocupó la primera plana del rotativo.

La periodista dice que el periódico "constató que cada contrato llegó a costar 12 millones de reales", y que los mensajes de WhatsApp serían enviados en las bases de datos del candidato del Partido Social Liberal (PSL) y que además se usarían bases vendidas por agencias de estratégia digital, lo que también es ilegal.

Hasta aquí el reportaje parece contundente. Conforme la lectura avanza, uno espera pruebas. No llegan.

La única empresa citada por la periodista como supuesta contratante del servicio es la red de tiendas Havan, no hay otros nombres. Ninguna más, aunque el titular utiliza el plural: "Empresas pagan envío e mensajes anti-PT en las redes".

Luciano Hang, dueño de Havan, niega la acusación. y le dice: "no tengo necesidad de hacer eso, hice una transmisión al vivo aquí, ahora, [apoyando a Bolsonaro], no pagué para impulsarla y ya tiene 1 millón 300 mil visualizaciones".

Campos Mello señala como agencias que ofrecen ese tipo de servicio a cuatro: Quickmobile, Yacows, Croc Services e SMS Market. Ninguna reconoce el ilícito.

Marcos Aurélio Carvalho, uno de los dueños de la empresa AM4 Brasil Inteligencia Digital, que presta servicios de medios digitales a la campaña del candidato del PSL asegura que "quién hace campaña son los millares de voluntarios que hay en todo el país, los grupos y redes sociales son creados y nutridos orgánicamente".

Todos niegan. Comprensible. Aquí es dónde deberían entrar las pruebas que llevan a la profesional a sustentar la denuncia: "aunque ellos lo niegan, estas son las pruebas que los desmienten".

Pero la periodista no ofrece nada: ningún documento, ninguna foto, ningún contrato, ningún registro de pago o transferencia financiera, ninguna grabación o declaración, aunque sea de una fuente cuya identidad no pueda revelar. Nada.

Lo más semejante a una "prueba" es el siguiente párrafo: "empresas que investigamos afirmaron que no podrían aceptar pedidos antes del 28 de octubre, fecha del la elección, afirmando que tenían enormes servicios de 'disparos' de WhatsApp en la semana anterior al segundo turno comprados por empresas privadas".

Cualquier editor serio al leer el texto que la Folha publicó hubiera dicho a la periodista: "Bien, aquí puede haber algo. Es necesario investigar para obtener alguna prueba". Jamás lo publicaría en primera plana y con un título que no da margen a ninguna duda. Nótese que no escribió "empresas podrían haber encomendado envío de mensajes", sino "empresas pagaron envío de mensajes".

Podría haber sido una táctica editorial. Lanzar la acusación un día, recoger las reacciones que desmienten la noticia, para, al día siguiente, presentar una prueba contundente. El viernes 19 y el sábado 20 de octubre el periódico no presentó nada más. Habrá que esperar para ver si tienen un as bajo la manga o si se trató de la vergonzosa publicación de un rumor o de una noticia falsa.

Pero hay también otros indicios que levantan sospechas que el reportaje pudo haber sido una pieza de una jugada mayor para deslegitimar una elección que el PT esta a punto de perder.

Bolsonaro liderea las preferencias electorales para el balotaje con 60% de los votos validos. Haddad está con 40%. La diferencia entre ambos representa más de 20 millones de votos. En los comicios del domingo 7 de octubre, Bolsonaro tuvo 46% de los votos y Haddad, 29%

Bolsonaro surfea en una ola gigante. A una semana del balotaje su ventaja esta consolidada, el índice de rechazo a su candidatura cae progresivamente, el de el petista crece. Bolsonaro no requiere el envío masivo de mensajes antipetista para ganar.

Apenas unas horas después de que el periódico entrara en circulación, en tiempo récord de respuesta, el equipo de campaña del candidato del PT presentó en el Superior Tribunal Electoral (STE) una acción solicitando la apertura de un proceso para derrumbar la candidatura de Bolsonaro, pidiendo la suspensión de sus derechos políticos durante ocho años y prisión.

Basado en el reportaje, y presentando el texto como "prueba", Haddad afirma que su contrincante creó "una organización criminal" para fraudar el proceso electoral a través de la divulgación de fake news, y considera que el balotaje debería realizarse entre él y el también izquierdista Ciro Gomes, tercer colocado en la elección del primer turno con 12% de los votos.

¿Ya conocían el reportaje antes de ser publicado?

En seguida, el exalcalde de São Paulo tuvo una reunión con un grupo de 200 abogados que le entregaron un manifiesto, firmado por 1 mil 500 colegas, en el que le declaran su apoyo. Muchos de los firmantes son conocidos en el ámbito jurídico por defender a políticos y empresarios acusados de corrupción o de crímenes de "cuello blanco". La mayoría, también, son críticos acerbos del juez Sergio Moro y del equipo de agentes del Ministerio Público que trabajan en la Lava Jato.

Dos botones de muestra: Antonio Carlos de Almeida Castro, 'Kakay', abogado de poderosos políticos de Brasilia, y Fábio Tofic Simantob, defensor de algunos de los procesados en la Operación Lava Jato, como el publicista João Santana y su esposa Mónica Moura; que curiosamente, en mayo de este año revelaron que Fernando Haddad recibió dinero de constructoras en "caja dos", sin declarar, para su victoriosa campaña a la alcaldía de São Paulo en 2012. El monto es de al menos 20 millones de reales. El caso esta siendo investigado.

En el acto pro Haddad, se citó el supuesto "golpe" a la democracia perpetrado por los "empresarios bolsonaristas" y denunciaron que un eventual triunfo de Bolsonaro representaría la instalación de la "barbarie" en el país.

El mismo día, artistas famosos iniciaron una campaña "urgente" en las redes sociales usando la misma narrativa del "golpe a la democracia" a través de la divulgación masiva de fake news y exigiendo la intervención de la ministra Rosa Weber, presidente del STE, para castigar a Bolsonaro. Entre los que grabaron pequeños videos dirigidos a la magistrada están la actriz Sonia Braga y el cantante Caetano Veloso.

Los propios artistas falsean hechos en sus grabaciones. Braga afirma, por ejemplo, que el polémico "kit gay" combatido por Bolsonaro no existió, cuando, en realidad, fue elaborado y auspiciado por el Ministerio de Educación, cuando Haddad era titular en el gobierno de Dilma Rousseff. Era un paquete de materiales "pedagógicos" que combatían la "heteronormatividad" y proponía como "naturales" las relaciones homosexuales con el objeto de, supuestamente combatir la homofobia en las escuelas.

Al día siguiente el Partido Democrático Laborista (PDT, por sus siglas en portugués), que postuló a Ciro Gomes al Ejecutivo, solicitó al TSE la anulación del primer turno, también por supuesto uso de fake news.

Por si fuera poco, Patrícia Campos Mello, autora del reportaje de la Folha es una periodista militante. En una entrevista ofrecida a alumnos universitarios y publicada en 2013, ella misma asegura "soy una persona de izquierda" y "siempre voté en el PT". Vea el video, a partir del minuto 9.

Las filias y fobias de un profesional no descalifican, per se, su trabajo, sin embargo, aquí surge el siguiente cuestionamiento: ¿cómo una periodista experimentada, que tiene una notable trayectoria académica y que fue corresponsal internacional por varios años realiza una denuncia grave asegurando que hubo crimen electoral en la campaña de un candidato presidencial de derecha sin presentar ningún tipo de prueba?

El texto, parecia tener una función específica: ser presentado ante la Justicia Electoral por el aspirante presidencial de izquierda, del partido en el que la periodista siempre votó, como "prueba" de que hay irregularidades en la campaña de su adversario.

Lo curioso es que el PT ya uso campañas masivas de envío de mensajes y también ha pagado "influenciadores" digitales.

La campaña de Dilma Rousseff a la reelección en 2016 pagó el envió masivo de mensajes a su favor y contra su adversario Aécio Neves en el estado de Minas Gerais, el segundo mayor colegio electoral del país. La petista ganó la disputa por apenas 3 puntos porcentuales. Hubo una denuncia y la operación fue comprobada, pero no se le penalizó.

Ahora, en agosto de este año, el periodista Claudio Dantas, de O Antagonista, reveló una estructura de producción y divulgación de fake news contra Bolsonaro y materiales en favor del PT. La sigla financiaba "ciberactivistas". A diferencia de Campos Mello, Dantas presentó documentos, grabaciones, videos, y expuso vínculos de los involucrados para probar que el esquema era real y violaba la ley. El caso esta siendo investigado.

Seria extraño que la denuncia de la Folha, sin pruebas aún, avanzara, y la de O Antagonista, bien documentada, no.

El empresario citado por la periodista, Hang, anunció que procesará al periódico por difamación. Además, la respuesta de una multitud de simpatizantes y voluntarios de Bolsonaro fue intensificar el envío de mensajes personales en WhatsApp y de publicaciones en Facebook y Twitter reiterando su apoyo al capitán, lanzando duras críticas al petista y subrayando - con indignación y humor - que nadie les pagó por hacerlo.

Algunos divulgaron fotos suyas, con el teléfono en la mano y dentro de una caja de cartón con la inscripción "caja dos".

El cuadro que montó para intentar deslegitimar la elección presidencial que beneficiaria a un candidato de derecha en base a la presunta influencia de noticias falsas en el electorado parece un eco de lo acontecido en la elección presidencial estadounidense de 2016.

La noche de este viernes, 19 de octubre, el corregidor del STE, Jorge Mussi, decidió abrir el proceso solicitado por Haddad, pero se negó a tomar las medidas cautelares pedidas por los abogados del petista. Querían la quiebra de sigilo telefónico y telemático del candidato y los miembros de la campaña, así como la búsqueda y aprehensión de pruebas.

¿La razón de la negativa de Mussi? "Toda la argumentación desarrollada por el autor del pedido esta basado en notas periodísticas, cuyos elementos no ostentan aptitud para, en principio, en esta fase del proceso, demostrar la plausibilidad de la tesis en la que se funda la solicitud", explica el corregidor en el despacho que publicó.

En la práctica, quien deberá presentar pruebas del crimen para ser evaluadas son los denunciantes, que, al parecer, solo tienen el singular reportaje de Campos Mello.

[ D'Vox ]

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