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La Corte bloquea el ‘homeschooling’ en Brasil hasta que el Congreso lo reglamente

15.09.2018

 

Por nueve votos contra uno el Supremo Tribunal Federal (STF) consideró que la educación ofrecida de forma exclusiva en el hogar, también conocida como ‘homeschooling’, no es un medio lícito para que padres de familia cumplan con el deber de proveer de instrucción formal a sus hijos.

 

De acuerdo con la mayoría de los ministros de la Corte, la actual legislación no contempla esta opción pedagógica sino que exige que los menores sean matriculados en instituciones educativas a partir de los cuatro años de edad y permanenzan en ellas hasta concluir la adolescencia.

 

Con todo, el fallo emitido el jueves 12 de septiembre no determinó que el ‘homeschooling’ sea inconstitucional; solo no hay una ley que lo ampare, por lo que - en la práctica - padecerá de un bloqueo temporal hasta que el Congreso Nacional apruebe alguna iniciativa que reconozca y reglamente.

 

En la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados tramitan dos propuestas, una de Lincoln Portela y otra de Eduardo Bolsonaro, que reconocen y reglamentan el derecho de los padres a optar por dar instrucción formal a sus hijos en casa.

 

En sentido estricto lo que el STF hizo, fue reconocer que la competencia para normar la práctica pedagógica es del Poder Legislativo y no suya, algo poco común para un órgano que se ha caraterizado en los últimos años por su intenso activismo ideológico en temas fundamentales.

 

La Corte tiene un historico de atropello al Parlamento ‘legislando’ a través de fallos. Así lo hizo en los temas de las uniones entre personas del mismo sexo, en 2011, y del aborto de bebés con anencefalia en 2012.

 

El mes de agosto de este año inició un proceso para evaluar si legaliza el asesinarto de bebés en gestación a libre demanda de la madre durante las primeras 12 semanas de embarazo.

 

En el fallo del pasado 12 de septiembre, con todo, aunque el STF se abstuvo de ejercer ‘activismo judicial’, colocó a las familias que realizan ‘homeschooling’ en la ilegalidad hasta que el Congreso no se apruebe y publique una ley específica. Y eso puede demorar meses… o años.

 

En Brasil, de acuerdo con la Asociación Nacional de Educación Domiciliar (ANED), más de 7 mil familias enseñan a sus hijos en casa, y a cada año el número de adeptos crece.

 

El recurso extraordinario (RE 888815) apreciado por la Corte tuvo su origen en un mandato de seguridad interpuesto por los padres de una niña que recibe instrucción formal en casa y a quienes la Secretaría de Educación del Municipio de Canela, en el estado de Rio Grande del Sur, quiere obligar colocarla en una escuela.

 

El juez de primera instancia y el Tribunal de Justicia de ese estado dieron razón al órgano de gobierno al considerar que no habría "derecho líquido y cierto" para ampara esa modalidad pedagógica. Los papás recurrieron al fallo y el caso llegó al STF.

 

Allí votaron 10 de los 11 ministros del colegiado. El único voto abiertamente favorable a la educación domiciliar y que la reconoció abiertamente como un derecho de los padres fue el del relator, Roberto Barroso, que, paradójicamente, es el más ‘progresista’ del colegiado.

 

Es un férreo defensor del aborto libre, la eutanasia, la perspectiva de género, el ‘matrimonio’ igualitario y la legalización de las drogas.

 

El magistrado presentó su voto el pasado miércoles 6 de septiembre; en él afirmó que la libertad de los padres de familia para optar por la educación en el hogar esta garantizada por la Constitución y criticó la obligatoriedad de matricular a los hijos por ser "un cierto tipo de paternalismo" por parte del Estado.

 

El ministro propuso solo que, para su reglamentación, las familias notifiquen a las secretarías municipales y que se efectúen algunas evaluaciones periódicas.

 

Los ministros Alexandre de Moraes, Edson Fachin, Rosa Weber, Luiz Fux, Ricardo Lewandowski, Gilmar Mendes, Marco Aurélio Mello, Dias Toffoli e Carmen Lúcia Rocha votaron contra el relator. El ministro Celso de Mello no asistió.

 

Solo Fux y Lewandowski entendieron que el ‘homeschooling’ es inconstitucional.

 

Fux fue el más crítico y llegó a ser agresivo; según él, uno de los primeros objetivos de la educación es "resguardar a los hijos de sus padres".

 

Dijo que esa práctica podría encubrir violencia domiciliar y el "endurecimiento moral", abriendo las puertas a radicalismos. Según él, "el educador puede quebrar el ciclo de violencia contra los niños" que se da en las familias.

 

Para Lewandowski, la educación en casa generará "burbujas", dividirá al país, alimentará la intolerancia y aprofundará la incomprensión.

 

La mayoría siguió la posición del ministro Alexandre de Moraes, que reconoció en su voto el derecho de los padres a educar a sus hijos, incluso en el lo referente a la instrucción formal, pero destacó que este ejercicio debe realizarse en "compañía y articulación solidaria" con el Estado, como previsto en los artículos 205 y 227 de la Constitución.

 

Resaltó que "sólo los Estados totalitarios privan a las familias del derecho de educar a sus hijos", pero que "antes de ser considerada legal la educación domiciliar, necesita pasar por el Parlamento" para que sean establecidos los contenidos normativos mínimos y los requisitos para su implementación.

 

En síntesis, la posición fue la que se impuso fue: la forma de educación denominada 'homeschooling’ no esta contemplada en el actual ordenamiento jurídico por lo que "no es legal”, pero tampoco es inconstitucional, si el Congreso lo considera relevante puede reconocerla y reglamentarla con una ley ad hoc.

 

El 'balón' ahora está con los parlamentarios.

 

[ D'Vox ]

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