Un millón y cuatrocientas mil personas tomaron las calles de Perú y de Colombia para defender la vida

07.05.2018

 

Las imágenes son impresionantes. En Perú un 'mar de gente' inunda kilómetros y kilómetros de una de las principales arterias de Lima. El color rosa y azul pintan la ciudad que para labores ante el inmenso contingente. La foto aérea que abre esta pieza no requiere de palabras. Perú es provida.

 

En Colombia, 'pequeñas multitudes' toman las plazas públicas de media centena de ciudades, entre ellas, las capitales de casi todos los departamentos del país. Centenas de millares de personas. Una 'ola roja', por el color de sus camisas, que repudia el activismo judicial. Colombia también es provida, a pesar de sus magistrados.

 

Un millón y cuatrocientas mil personas salieron a las calles en sesenta ciudades del Perú y de Colombia para manifestarse en favor de la vida y contra el aborto y la eutanasia el pasado sábado 5 de mayo.

 

Las Marchas por la Vida, que acontecen anualmente en esos países desde hace más de una década, fueron convocadas este año el mismo día con la finalidad de 'hermanarlas'. Las circunstancias sociales y políticas son diferentes en cada país.

 

 

En Colombia la vida y la familia están bajo un intenso ataque a través del activismo ideológico ejercido por el Poder Judicial que ignora abiertamente la letra de la Constitución. En Perú, el movimiento provida ha conquistado una significativa y eficaz 'bancada' en el Congreso y ha puesto en 'jaque' al propio presidente.

 

A pesar de los contextos radicalmente diferentes, la motivación profunda para convocar las dos marchas es la misma: celebrar la vida y defenderla. Y la respuesta fue contundente.

 

En Perú, un millón de personas se movilizaron la tarde del sábado en seis ciudades del país: Ayacucho, Cañete, Huanuco, Lima, Moyobamba y Piura. La mayor concentración se registró en la capital del país: 800 mil personas.

 

En el resto de las ciudades de interior, por lo menos, 200 mil peruanos se movilizaron. Tan solo en Piura fueron casi 150 mil. Sin considerar que otras ciudades ya celebraron la marcha el 25 de marzo, como Arequipa, donde concurrieron más de 150 mil.

 

Los registros gráficos de la marcha en Lima son impresionantes. Este video permite dimensionar, de forma más exacta, sus proporciones.

 

 

En el acto se presentó el Manifiesto por la Vida, la Familia y los Valores de Perú en el que los organizadores anuncian que entregarán al gobierno del nuevo presidente, Martín Vizcarra, diez propuestas de políticas públicas a favor de la vida y la familia.

 

Advierten a políticos y funcionarios públicos que el pueblo peruano defiende, mayoritariamente, la vida del concebido: "aquí toda vida vale". Y afirman que lucharán "en las calles, en las plazas, en la costa, en la sierra y en la selva; en los ministerios, en el poder judicial y en el Congreso. La vida se defiende. La patria potestad no se negocia".

 

El manifiesto completo puede ser leído aquí.

 

Participaron del evento Luis Galarreta, presidente del Congreso, legisladores de varios partidos políticos, los alcaldes de San Miguel, Eduardo Bless, y de Magdalena, Francis Allison, así como pastores de diversas comunidades cristianas, el arzobispo de Lima y primado de Perú, el cardenal Juan Luis Cipriani. el presidente de la Conferencia Episcopal, Miguel Cabrejos, y el nuncio Adriano Tomasi. 

 

En Colombia la Marcha Unidos por la Vida fue descentralizada y sacó a las calles a 400 mil personas en 53 ciudades, entre ellas, las capitales de 24 de los 32 departamentos del territorio nacional. La mayor concentración se registró en Bogotá con 30 mil personas.

 

En las demás ciudades en número fluctuó entre 5 mil y 20 mil personas. Barranquilla y Cali, por ejemplo, registraron concentraciones de entre 20 y 25 mil.

 

 

En el acto también se dio a conocer el manifiesto ¿Porq Qué Marchamos? en el que repudian las sentencias de la Corte Constitucional que permiten el aborto, la eutanasia infantil y la adopción de menores por parejas homosexuales, así como los reglamentos y directrizes del gobierno que norman, de forma anticonstitucional, tales fallos.

 

También exigen al Congreso de la República que promulgar leyes que protejan el derecho a la vida desde la concepción hasta su muerte natural y la institución natural de la familia para hacer cumplir la Constitución y evitar que el Poder Judicial usurpe sus funciones.

 

El manifiesto completo puede ser leído aquí.

 

Participaron de la Marcha legisladores de varios partidos políticos, representantes de asociaciones de médicos y profesionales de la salud, pastores de las diversas comunidades cristianas integradas en la Confederación Evangélica de Colombia, el obispo de la Diócesis de Fontibón, Juan Vicente Córdoba Villota, y el director del Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia, Daniel Bustamante.

 

[ D'Vox ]

 

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