Operación manos sucias


Siempre escuché, incrédulo, que ninguna organización criminal con el porte y la extensión adquirida por la que se apoderó de Brasil conseguiría operar sin que sus tentáculos alcanzaran al Poder Judicial.

Las dudas que tenía se evaporaron al constatar la conducta servil de algunos ministros del Supremo Tribunal Federal (STF) abogando por criminales, mis dudas se derrumbaron ante el manifesto rencor que tienen por la operación 'Lava Jato' y ane su decidido empeño en fraccionarla; las dudas me abandonaron al ver todo lo que hacen, en fin, para anular sus efectos en cuanto visten la impunidad con el más cínico manto, apelando a bienes jurídicos inalienables.

Nosotros, los ciudadanos, pasamos a contar votos en el STF... Quieren convencernos de que cada resultado de sus votaciones expresa una decisión 'institucional', resultado legítimo de una contienda 'democrática'. ¡Por favor, señores! Eso es institucionalidad y una caricatura de democracia, donde solo interesa saber quién se salva. Si, porque – malgré tout (el fraude adora el frances) - aún hay quién preserve la dignidad y piense en el país. A esos pocos, les ofrecemos nuestro respeto y la trémula llama de nuestra esperanza.

En la Oração aos Moços (Discurso a los Jóvenes, 1920), el jurista Rui Barbosa habla del desmedido crecimiento del poder a manos de los malos y deduce que, como consecuencia, generará hombres que se rían del honor y se avergüencen de la honestidad. Rui no tenía idea de que sus palabras se materializarían décadas después. Lo que percibo en Brasil, lo que siento en la carne, en los huesos y en el alma, es un deseo de que este tiempo pase, de que los mandatos de esos magistrados se extingan, de que esta generación de poderosos desaparezca.

Lo que estoy aprendiendo, en mis tantos años ya contados, es a odiar la indignidad, la deshonra y el menosprecio a aquellos valores sin los cuáles ninguna nación consigue sustentarse. Y a amar cada vez más los bienes morales que inspiraron a los fundadores de la Patria y que, poco a poco, se fueron dispersando bajo la tiranía de los 'dueños del poder'.

No, no puede ser coincidencia que tan descalificada composición del Supremo este en ejercicio en este tiempo, nuestros días. No, el mal no juega a los dados. La 'operación manos sucias' tiene la misma edad de la organización criminal. Nació del mismo vientre: la Constitución de 1988.

[ D'Vox ]

Percival Puggina es miembro de la Academia Rio-Grandense de Letras, arquitecto, empresario, político y escritor brasileño.

Términos del Servicio | Política de Privacidad

CR| opn: