Términos del Servicio | Política de Privacidad

CR| opn:

Maduro acusa a dos obispos de cometer 'crímenes de odio' y el episcopado cierra filas

17.01.2018

 

El dictador venezolano, Nicolás Maduro, acusó a dos obispos católicos de cometer 'crímenes de odio' por pronunciamentos en los que critican la dramática situación del país y ordenó que sean investigados. La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) respondió con un comunicado en el que respalda a los prelados y denuncia acoso, censura y persecución.

 

Este lunes 14 de enero Maduro presentó un balance de su gobierno a la Asamblea Constituyente, que opera de manera ilegítima, y emplazó al fiscal general, al defensor del pueblo, al contralor y al presidente del Tribunal Supremo de Justicia a verificar si las palabras de los prelados "corresponden a verdaderos delitos de odio, que quieren generar enfrentamientos entre los venezolanos, violencia, muerte, exclusión y persecución".

 

Un día antes, el domingo 13, durante la popular fiesta mariana de la 'Divina Pastora', el arzobispo de Barquisimeto, Antonio José López Castillo, pidió a la Virgen su intercesión para librar al pueblo del "hambre y la corrupción". En la homilía de la misa que dió inicio a la tradicional peregrinación exclamó: "Divina pastora, líbranos del hambre, dignidad para nuestro pueblo".

 

Los fieles interrumpieron las palabras del religioso con una ola de aplausos y gritos que fueron creciendo en intensidad: "¡libertad!, ¡libertad!, ¡libertad!".

 

Ocho horas más tardes, después de dos millones y medio de fieles haber recorrido casi ocho kilómetros de procesión, el obispo de San Felipe, Víctor Hugo Basabe, pidió a María su intercesión para librar al país de "la peste" de la corrupción política que condujo al país "a la ruina moral, económica y social y que es causa de tanta muerte y destrucción".

 

En la homilía que pronunció en la misa de clausura de la festividad, afirmó que "es hora de dar de comer, de servir desde nuestra pobreza a quienes más sufren y de ir al encuentro de nuestros hermanos que están desesperados, […] no optemos por el camino de la maldición en el que se han empeñado aquellos que niegan que en nuestro país hay hambre y desnutrición, de los que se niegan a abrir un canal humanitario para que lleguen a los más necesitados medicinas y alimentos", dijo.

 

"No optemos por el camino de los que niegan, aunque ven con sus propios ojos, que miles de nuestros hermanos hurgan la basura para buscar algo de comer para sobrevivir; de los que se empeñan en decir que todo está bien, que el país puede alimentar a múltiples naciones y la verdad es que aquí falta de todo, y sobre todo, alimentos”, apuntó.

 

Exhortó a los fieles a rechazar el camino de quienes "están empeñados en no entender que la causa fundamental de los males de Venezuela está en la persistencia en un modelo económico, político y social negador de Dios y por ende de la dignidad humana […], no son los jóvenes los que tienen salir de Venezuela, si alguien tiene que irse es el responsable de este desastre al cual nos han conducido".

 

Y continuó: "si alguien tiene que irse es el responsable de que miles de niños hayan atravesado la frontera de la desnutrición severa, de que miles estén hurgando en la basura para saciar el hambre, de la corrupción que condena a los enfermos a morir de mengua en hospitales sin medicinas ni insumos, de quienes están empeñados en pisotear la dignidad de los venezolanos y convertirnos en mendigos y pordioseros, dependiendo de las dádivas que nos ofrezcan".

 

En menos de 24 horas, el dictador acusó el golpe. Delante de los 525 miembros de la oficialista Asamblea Constituyente pidió ir tras los religiosos para terminar con la "maledicencia de los curas de la iglesia católica, su maldad, su veneno, su odio, su perversidad".

 

Irritado y escenificando indignación dijo "uno de ellos nos llamó a todos nosotros 'pestes', […] un diablo con sotana que viene a llamar al enfrentamiento entre los venezolanos, a la guerra civil".

 

A pesar de que la fiesta congregó a más de dos millones de personas, Maduro descalificó al clero católico asegurando que "nadie los escucha ya", y declaró categórico: "nosotros somos cristianos en Cristo, ya no creemos en intermediarios y menos en estos diablos con sotana".

 

El dictador quiere que se aplique a los prelados la "Ley contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia", aprobada en noviembre del año pasado por la asamblea Constituyente, y que contempla penas de privación de libertad de hasta 20 años a quienes, bajo la peculiar perspectiva del régimen, "inciten al odio".

 

La 'ley', en realidad carece de cualquier legitimidad pues no ha sido ni discutida ni aprobada por la Asamblea Nacional de Venezuela, el verdadero poder legislativo en el país.

 

Ante el amago del presidente de la República la CEV emitió un comunicado en el que asegura que el gobierno tergiversó las palabras de los obispos y denuncia que la 'ley' que quieren imponerles criminaliza toda manifestación contra el régimen, propicia un control absoluto de actividades y provoca miedo y autocensura.

 

Para los obispos venezolanos la orden de Maduro es "una prueba más de que dicha ley está concebida para criminalizar a todo aquel que le cause malestar al gobierno y sus postulados".

 

En el texto los obispos cierran filas: "estamos muy unidos y somos solidarios". Al dar a conocer el comunicado, Mario Moronta, obispo de San Cristobal y primer vicepresidente de la CEV, advirtió que el hostigamiento a los dos prelados es una agresión "contra todo el episcopado y contra toda la Iglesia católica".

 

Enfatizó que las homilias de ambos religiosos son públicas y que no se encontrará en ellas "ningún llamamiento al odio, ninguna invitación a la violencia". Si se procede a intentar privar de la libertad injustamente a los ministros de la Iglesia "el gobierno va a tener que enfrentar no al clero, que no se va a alzar, sino a la sociedad y se ganará un problema de carácter internacional".

 

En su comunicado la CEV pide a los fieles que no caigan en la tentación de pagar con la misma moneda de odio y violencia y solicita que cuiden a sus pastores, estando "atentos a cualquier movimiento en su contra".

 

[ D'Vox ]

 

Please reload

AMLO su ansiedad política y la reali...

Ideas de 'sobremesa' para el...

1/15
Please reload