Colocan 'contra las cuerdas' a la ideología de género en la Base Común Curricular de Brasil

14.12.2017

 

La ideología de género ha sido colocada contra las cuerdas en uno de los proyectos más ambiciosos y polémicos del gobierno brasileño: la Base Nacional Común Curricular (BNCC).

 

El Ministerio de Educación pretende establecer una serie de contenidos que deberán de ser impartidos de forma obligatoria a niños y adolescentes de 1 a 15 años de edad en todo el sistema educativo nacional. En tesis, todas las instituciones públicas y privadas que ofrecen educación infantil y fundamental tendrán que aplicar todas las temáticas de la Base.

 

El gobierno quiere darle al documento un caráter normativo y pretendía aprobarlo en el primer semestre de 2017, pero surgió una 'piedra en el zapato' que desató una guerra: se denunció que el documento estaba preñado con ideología de género.

 

La 'perspectiva de género' pasó, en relativamente poco tiempo, de ser un contenido transversal, que alcanzaría a todas las materias, a estar arrinconada y prácticamente marginada de la Base.

 

La primera y segunda versión de la BNCC, elaboradas entre 2015 y 2016, estaban repletas de conceptos y términos relacionados a esa teoría. El hecho fue divulgado y  se gestó una fuerte presión popular y política que obligó al Ministerio de Educación a ir reduciendo, poco a poco, el espacio dado a esos contenidos.

 

La salida del del Partido de los Trabajadores (PT) del gobierno del país, con el impeachment de la presidente Dilma Rousseff, en agosto de 2016, con el correspondiente cambio de titular de Educación, mudó parcialmente la situación. Aunque un significativo grupo de funcionarios altamente ideologizados continuaban atrincherados en los diversos órganos del ministerio imponiendo su agenda, el nuevo jefe de la cartera, José Mendonça Bezerra Filho, abrió un canal efectivo para el diálogo.

 

La tercera versión de la Base, de abril de 2017 y que se consideraba sería la final, contenía ya sólo 16 menciones del concepto 'gênero' gracias a una serie de 'cortes' solicitados por el ministro. Eran pocas citas, pero seguían siendo graves, como la siguiente: "discutir las experiencias corporales personales y colectivas desarrolladas en el salón de clases, de modo a problematizar las cuestiones de género". Esto, con niños de 6 a 11 años en las clases de 'arte'.

 

Ahora, según puede constatarse en el más reciente borrador del documento, publicado el 11 de diciembre, no hay ninguna mención del concepto 'género' o similares.

 

El texto podría ser finalmente aprobado este viernes 15 de diciembre por Consejo Nacional de Educación (CNE), órgano del ministerio responsable del proceso de construcción de la Base, compuesto por una mayoría de especialistas que se autodenominan 'progresistas', y homologado en los días siguientes por el ministro Mendonça.

 

Un proyecto de resolución para autorizar la Base, también redactado por el CNE, admite que las cuestiones de género fueron "objeto de muchas controversias durante los debates públicos, por lo que se entiende que, en respuesta a las demandas sociales, se deben profundizar los debates sobre esta temática".


Y anuncia explícitamente que el Consejo emitirá posteriormente "orientaciones específicas sobre orientación sexual e identidad de género", considerando las "directrizes curriculares vigentes". Los consejeros y las autoridades, en realidad, están proponiendo aplazar la confrontación para salir de un impasse

 

 

Un pulso entre el gobierno y las familias

 

A pesar de la 'amenaza', la actual versión de la BNCC, si aprobada, representará, sin duda alguna, una contundente victoria para el amplio movimiento cívico de padres de familia y educadores que se apostó en favor de la libertad de educación y contra el adoctrinamiento ideológico.

 

La denuncia inicial sobre la inserción del la ideología de género en la BNCC fue realizada por un grupo de educadores de São Paulo. Progresivamente, el rechazo a la Base creció hasta alcanzar vastas proporciones. Se conformó un movimiento informal, sin nombre ni líderes únicos, descentralizado, extraordinariamente flexible y capilar, integrado especialmente por padres de familia.

 

Estos participaron en las diversas audiencias públicas organizadas por el Ministerio de Educación para registrar las 'aportaciones de la población'.  Allí, cientos de personas comunes, objetaron la tentativa gubernamental de adoctrinamiento.

 

Las críticas apuntaron también otros peligros de la BNCC, además del 'gender': su carácter estatista, la pretensión de homogeneizar verticalmente los contenidos en todo el país, la falta de respeto a la libertad de educación y a la pluralidad de opciones pedagógicas, y el contraste con el principio federativo de autonomía consagrado en la Constitución.

 

Las diversas redes sociales fueron usadas para 'viralizar' videos y materiales que explicaban los aspectos nocivos de la BNCC, en especial la cuestión de género, con ello, naturalmente se reactivaron las redes que entre 2014 y 2016 actuaron para enfrentar una tentativa autoritaria del gobierno petista de imponer el adoctrinamiento de género a través de los planes decenales de educación.

 

Durante esos dos años, el cabildeo realizado por ciudadanos comunes desencadenó la acción de parlamentarios que eliminaron cualquier rastro de ideología de género en el Plan Nacional de Educación, primero, y después en la mayoría de los respectivos planes estatales y municipales.

 

El proceso se 'capitalizó' de tal forma que un reciente estudio de opinión revela que nueve de cada diez brasileños es contrario a que contenidos relacionados a la ideología de género sean tratados en las escuelas del pais.

 

La pesquisa, realizada entre el 11 y el 16 de octubre del presente año, preguntó: "¿La teoría de que una persona puede escoger su propio género debe hacer parte del currículo escolar?" De todos los entrevistados 87 por ciento respondieron "no", 9 por ciento, "si" y 4 por ciento no opinaron.

 

Este rechazo es coherente con la adhesión masiva a la campaña de repúdio a la presencia de Judith Butler en Brasil, organizada por Citizen Go y apoyada por más de 370 mil personas.

 

Además, en esa misma plataforma, hay cuatro campañas exigiendo la exclusión de la ideología de género de la BNCC. Dos son dirigidas al ministro de Educación y suman más de 400 mil firmas. Otra, es encaminada al CNE y tiene más de 75 mil signatarios. También, más de 76 mil personas piden al Congreso Nacional que apruebe un proyecto de ley que somete la base común a la aprobación del Legislativo.

 

Tal movilización social ha contado desde el inicio con el respaldo parlamentarios de diversos partidos políticos que han ejercido una pertinaz presión política sobre el gobierno federal, primero con Dilma Rousseff, y luego con Michel Temer. La mayoría de ellos pertenecen a las 'bancadas' católica y evangélica del Congreso Nacional. Especialmente estos últimos tienen un peso realmente significativo, dado que son más y operan de forma unificada.

 

Durante el último año y medio el Ministerio de Educación ha recibido presiones para que la 'perspectiva de genero' fuera impuesta en la BNCC por parte de la élite 'intelectual', de sindicatos de profesores y servidores públicos, de partidos políticos de izquierda, de organizaciones feministas y lgbt's, así como de algunos connotados políticos.

 

De otro lado, diversas organizaciones de familias, educadores y profesionales liberales, grupos de parlamentarios y algunas iglesias y comunidades religiosas le han exigido la retirada de cualquier elemento vinculado a la ideología de género. Al parecer, con éxito. El resultado del pulso se sabrá en los próximos días.

 

[D'Vox]

 

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