Rescatan a un niño de 11 años de la celda de un pederasta en prisión brasileña


Lamentable, increíble, repugnante pero real. Brasil, un niño de once años fue encontrado en la celda de un hombre preso por la violación de otro menor de edad. Estaba sin camisa, asustado y escondido debajo de la cama. El menor fue dejado intencionalmente por sus padres y declaró que el criminal tocó sus órganos genitales, sólo no fue estuprado gracias a que los guardias de la prisión lo descubrieron a tiempo.

La noticia viene a luz un mes después de que una exposición 'artística', intitulada 'Queer Museu', presentó en las instalaciones del instituto Santander Cultural, una serie de obras obscenas a niños y adolescentes de escuelas de la ciudad de Porto Alegre; y apenas algunos días después de una escandalosa 'performance' en la que una niñita de 4 años fue incitada a tocar el cuerpo de un hombre completamente desnudo en el Museo de Arte Moderno de São Paulo.

El hecho del niño en la celda del pederasta aconteció el pasado sábado 30 de septiembre en una unidad prisional del municipio de Altos, Zona Metropolitana de Teresina, en el estado de Piauí, al norte del país. De acuerdo con la Secretaría de Justicia del estado al fin de la tarde del último día del mes, después del periodo de visitas, los agentes penitenciarios percibieron que el numero de los visitantes que entraron no coincidía con el número de los que salieron. Faltaba uno.

Inmediatamente comenzaron a buscar en las instalaciones de la unidad y encontraron al niño oculto en la celda de José Ribamar Pereira Lima, detenido desde octubre de 2015. El menor entró en el local acompañado de los padres, que no son parientes, sino sólo amigos del delincuente, y lo dejaron allí intencionalmente según declararon el domingo 1 de octubre cuando fueron a buscar al hijo.

Al llegar a la unidad recibieron orden de prisión y fueron llevados a la Central de Flagrantes de Teresina, donde fueron interrogados e declararon que fueron a visitar al detenido que es su amigo y que pretendían llevarse su ropa sucia para lavarla a cambio de algún dinero, que fueron a pie hasta el lugar, pues son pobres.

Afirmaron que, por vivir lejos, no querían someter al niño a una caminata larga de nuevo y aseguraron que el propio menor "pidió quedarse" porque estaba cansado. Por increíble que parezca, la pareja fue dejada en libertad y el niño les fue entregado.

De acuerdo con Kleiton Holanda, vicepresidente del Sindicato de los Agentes Penitenciarios de Piauí (Sinpoljuspi) en ese presidio

las visitas acontecen dentro de los alojamientos y no en una área común.

"El niño fue rescatado por los agentes, de acuerdo con informaciones que hemos colectado, el preso y el menor estaban sin camisa, llegó a acostarse con el menor y tocó sus partes íntimas. Debe ser investigado si hubo 'pago' a los padres para que el niño pernoctara con el preso", dice Holanda.

Según el Consejo Tutelar, el niño fue sometido a exámenes del cuerpo del delito en el Instituto de Medicina Legal, que constataron que no hubo penetración porque los guardias llegaron a tiempo para impedirlo.

"Es una situación gravísima, visitas con menores de edad deben ser registradas en el servicio social de la unidad y deberían ser realizadas bajo la supervisión de los agentes. advierte del director del Sinpoljuspi, Vilobaldo Carvalho.

El Estatuto del Niño y del Adolescente (ECA por sus siglas en portugués) prohíbe que menores de edad frecuenten unidades de detención sin autorización judicial, y por ningún motivo pueden entrar en las celdas de los presos, las visitas, cuando autorizadas, deben realizarse en una ludoteca de la instalación.

La Secretaria de Justicia del estado informó que investigará el caso y presentará resultados en un máximo de 30 días.

El Sinpoljuspi informó a la prensa que Pereira Lima fue golpeado por un grupo de presos luego de que supieron de los hechos y se encuentra aislado. La unidad prisional Colônia Agrícola Major César tiene una capacidad para 200 internos y custodia 390.

No es la primera vez que se registra en el país una situación absurda como esta. En 2007 una jovencita de 15 años fue obligada a pasar 26 días presa en una celda con 30 hombres en una cárcel Abaetetuba, el estado de Pará, al norte del país. Fue violada, torturada y humillada durante todo el periodo.

La adolescente había sido presa por robo, ya tenía otros tres delitos imputados con anterioridad, y la delegada que emitió la orden de prisión dijo no haber visto con detalle sus documentos de identidad. La situación sólo terminó cuando un preso obtuvo su libertad y realizó una denuncia en el Consejo Tutelar.

[ D'Vox ]

Términos del Servicio | Política de Privacidad

CR| opn: