La más importante universidad católica de Brasil instala un baño comunitario 'unisex'


La Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP), la más importante institución católica de educación superior en Brasil, instaló un sanitario público para ser usado indistintamente por hombres y mujeres al mismo tiempo. Es llamado de "banheiro unisex".

La PUC asegura que ese sanitario no esta direccionado a "ningún público específico", pero, a la vez, señala que está orientados a atender "la diversidad".

La casa de estudios divulgó, el pasado 11 de agosto, cinco fotos de la instalación a través de sus perfiles en redes sociales, con el siguiente texto: la PUC, "atenta a la diversidad de su comunidad universitaria, compuesta por alumnos, profesores y funcionarios, buscó contemplar a todos con la implementación del baño unisex".

Y, como buscando evitar que la iniciativa fuera vinculada a las polémicas cuestiones de género, el breve texto concluye: "la institución resalta que esos sanitarios son de uso común, no direccionados a públicos específicos".

Sin embargo, en una entrevista a Globo News, Maria Amalia Andery, rectora de la universidad, despejó dudas y dejó claro que pretendía establecer un espacio común que no "divida" a las personas por su sexo biológico.

Cuestionada por la periodista sobre cómo surgió la idea, dijo que después de una reforma integral en los edificios de campus, resolvieron que uno de los baños comunes "podía atender indiscriminadamente hombre, mujeres, y a todos aquellos que se sienten a gusto para frecuentar un baño que no divide a las personas por su sexo de nacimiento".

Según ella "es una idea que recorre el globo, hay baños unisex en todo el mundo, especialmente en Estados Unidos y Europa", por lo que no habría de que sorprenderse. En una nota informativa divulgada por el periódico de la universidad, la rectora declara: "sueño con el día en que la sociedad verá con naturalidad estos espacios".

Efectivamente este tipo de baños son una realidad en algunos países, pero no son tan habituales como la rectora sugiere, y han generado intensos debates, como, por ejemplo, en Estados Unidos, donde el año de 2016 se vio marcado por lo que el periodista Michael Scherer, de la revista Time, denominó "La batalla por el baño" y que ocupó la última portada de mayo de ese año en el semanario.

El entonces presidente, Barack Obama, expidió una norma para que las escuelas públicas del país permitieran a los alumnos "transexuales" usar los baños y los vestuarios adecuados al "género" con el que se identificaran. La reacción fue inmediata. Un bloque de 13 estados anunció que no cataría la norma y entró con un proceso en la Justicia para bloquear la directriz.

De acuerdo con un estudio de 2011 del Williams Institute, de la Universidad de California, el número de personas que se consideran "transexuales" o "transgénero" en Estados Unidos es menor a 0.3% de la población.

Una reivindicación política del lobby LGBT

La rectora tampoco dice que los baños unisex, también conocidos como sanitarios de "género neutro" o "para todos los géneros", son una reivindicación da agenda política del lobby LGBT.

De acuerdo con Jimena Soria, vocera del Grupo de Información en Reproducción Elegida (Gire), organización feminista mexicana, la lucha por los baños "gender neutral" o "all-gender" ha emergido como una de las más recientes luchas "por los derechos civiles para la comunidad LGBT", particularmente para la nueva emergencia "transgénero".

Esta demanda ha sido revestida de un caracter político, equiparándola con la lucha contra el uso de espacios públicos de personas negras en los Estados Unidos de la décadas de 50 y 60, por lo que no se trata de una cuestión funcional de poder hacer uso de un baño de forma segura y sin humillaciones, es una cuestión ideológica.

Para Soria, el baño separado "segrega", reproduce un sistema injusto y "discriminatorio", y esta siempre bajo la lógica de las "relaciones de poder" y la "lucha de clases".

"A pesar de que puede parecer banal hablar sobre los baños en un contexto plagado de injusticias y problemas estructurales que resolver, es importante señalar que los baños son uno de los pocos espacios segregados por sexo que siguen presentes en nuestra cultura y que al ser uno de los usos básicos del espacio público, reflejan nuestras percepciones sobre género y clase", explica.

Curiosamente, el uso de baños "unisex" ha surgido en el ambiente universitario, en instituciones que abrazaron la "perspectiva de género", y de allí se extendió otros espacios públicos y privados, o se pretendió instalar como política pública. Así fue en Argentina, Canadá e Inglaterra.

La rectora Andery, que asumió funciones para el periodo 2017 - 2020, ha promovido la "agenda de género" al interior de de la institución católica: en este año, dos importantes eventos han acontecido: la primera Jornada de Estudios de Filosofía y Género, y un seminario de Igualdad de Género, Educación y Expresión.

En éste último, tuvo una intervención, y estuvo acompañada por la procuradora Deborah Duprat, reconocida activista radical dentro de la estructura estatal en favor de la agenda "progresista", celebre por sus declaraciones de que "los niños no pertenecen a las familias", que son "un problema" del Estado, y que la educación otorgada por los padres no puede "prevalecer a la administrada por la escuela".

En ese evento, también se divulgó el libro "Gênero e educação: fortalecendo uma agenda para as políticas educacionais", que defiende abiertamente la inserción de la ideología de género en el sistema educativo nacional y propone directrices para frenar la onda "religiosa, conservadora y reaccionaria" que les impide avanzar.

Uno de los personajes que podría ser considerado parte de esa "onda reaccionaria" es Don Odilo Scherer, arzobispo de São Paulo y Gran Canciller de la PUC-SP, que reiteradamente ha fustigado la agenda ideológica de género y respaldado al vasto movimiento ciudadano que ha impedido su avance en las casas legislativas.

Un 'baño' contra el sentido común y la identidad de la universidad

Los edificios del Campus Perdizes, en la zona oeste de la ciudad de São Paulo, cuentan con 35 sanitarios, sólo uno de ellos, en el primer piso del llamado "edificio nuevo" es común el uso conjunto de hombres y mujeres.

En la puerta, angosta, hay una placa azul con los iconos estilizados de un hombre y una mujer. El área tiene diez vasos sanitarios, en 'box' individuales, y diez lavabos empotrados en una larga pared forrada de espejos.

Las fotos divulgadas por la PUC-SP en redes sociales dividieron opiniones. Algunos internautas manifestaron su apoyo a la iniciativa: "valoriza las diferencias de género". Pero la mayoría de los comentarios colocados en la publicación son contrarios a la decisión de la rectoría: “Espantoso para una Pontifícia Universidade Católica".

Un profesor de la facultad de derecho, que no pidió no ser identificado, declaró a D'Vox que la medida huye del más básico sentido común y se adhiere "de forma burda al imperio de lo políticamente correcto, un sanitario con esas características desafía las normas básicas de higiene, así como los principios elementales de respeto al pudor y a la intimidad de las personas".

Para el académico hay una incongruencia entre la propuesta de la rectoría y la identidad de la institución, pues el uso, al mismo tiempo, de un área común para orinar o defecar por parte de hombres y mujeres juntos, no encaja con la el esmerado cuidado al respeto de la intimidad de la persona que es manifiesto en la perspectiva cristiana.

"Creo que lo que aquí hay es una tentativa de disfrazar una reivindicación del lobby de género, reivindicación ideológica que se confronta claramente con la perspectiva filosófica que debería regir nuestra alma mater, si desean atender a personas que tienen problemas con su identidad de género, para ser inclusivos, deberían decirlo con claridad y hacerlo de una forma inteligente", apunta.

El catedrático valora que no es necesario un baño común para ello: "si en realidad se estaban reformando integralmente las instalaciones del campus, se podría haber proyectado en cada piso un baño social individual y universal, al que cualquier persona puede acceder con seguridad y conforto" y no establecer una propuesta "esdrújula" que en realidad esta preñada de presupuestos ideológicos.

Es el primero en una institución católica brasileña

La iniciativa de la PUC-SP es la primera en una institución educativa de caracter confesional en el país, pero no fue la primera universidad brasileña.

En 2015, la Universidade Federal de Uberlândia y la Universidad Federal de Juiz de Fora, ambas en el estado de Minas Gerais, en la región sudeste, instalaron sanitarios para "todos los géneros".

Ese mismo año, hubo una tentativa de implantar 'ad experimentum' baños unisex en una institución educativa para educación infantil, que atiende niños recién nacidos y hasta los cinco años, administrada por el municipio de Belo Horizonte, una de las cinco ciudades más importantes del país y capital de Minas Gerais.

La reacción de rechazo de los padres de familia a la iniciativa, que tampoco era aceptada por una buena parte de docentes, llevó a la reinstalación de los sanitarios diferentes para niños y para niñas.

[D'Vox]

Términos del Servicio | Política de Privacidad

CR| opn: