La huelga general gana amplia adhesión y Maduro la reprime


La huelga general de 24 horas convocada por la Asamblea Nacional inició este jueves 20 de julio a las 6 de la mañana con aparentemente amplia adhesión y el dictador Nicolás Maduro ha respondido con represión.

La iniciativa es un cese de actividades formales e informales pero "activo", con bloqueos de vías. Negocios cerrados, calles vacías, sin vehículos ni peatones; las principales arterias de la ciudad y de los barrios bloqueadas, cualquier actividad habitual reducida al mínimo y un gran silencio. Las primeras doce horas de la huelga parecen evidenciar un extenso apoyo.

La medida pretende presionar al régimen para que desista de llevar adelante una nueva Asamblea Constituyente para reformular el sistema político en beneficio propio.

La elección de los parlamentarios constituyentes, marcada para el próximo 30 de julio, impide que el voto libre y directo sea efectivo a través de un complejo mecanismo que otorga preponderancia a los "consejos comunales" controlados por Maduro.

El paro es apoyado por la la mayor parte de la cúpula empresarial, las cámaras de comercio e industria, parte de los sindicatos, estudiantes y transportistas.

El mayor grupo empresarial del país, Fedecámaras, evitó un respaldo explícito a la huelga, pero comunicó que las empresas asociadas determinaron que no habrá consecuencias para los trabajadores que decidan no ir a trabajar.

Fedecámaras desempeñó un papel clave durante los meses de la huelga de 2002, orquestrada por el sector privado y la oposición a Hugo Chávez. Por la falta de unidad interna la huelga terminó con el fortalecimiento del Ejecutivo chavista que intensificó las políticas de corte estatista. Desde entonces, unos 150 mil empresas y negocios han cerrado.

El ministro de Empleo, Néstor Ovalles, en una tentativa de intimidar a la iniciativa privada declaró que castigará a aquellas empresas que se unan a la huelga.

"No vamos a permitirlo, estaremos observando atentamente cualquier interrupción que viole el derecho de la clase trabajadora a trabajar, las empresas que se unan a la huelga serán castigadas" dijo.

Marcela Máspero, coordinadora de la Unión de Trabajadores Venezolanos, una de las principales centrales obreras del país, explicó que de cada 20 miembros del sindicato al menos 12 se unieron a la huelga.

Pedro Jiménez, vocero del bloque de transportistas Sur-Oeste de la capital, confirmó que no habrá servicio de transportes ofrecido por ello durante las 24 horas del paro.

La huelga general es una de las primeras acciones establecidas por la Asamblea Nacional al convocar la llamada "Hora Cero" después de la multitudinaria consulta en que 7 millones y medio de venezolanos dijeron "no" a la Constituyente que Maduro desea implementar y pidieron elecciones libres.

La Guardia Nacional Bolivariana (GNB) ha desarrollado a lo largo de día diversos operativos para amedrentar a los ciudadanos que entraron en paro.

Ha disparado gases lacrimógenos y perdigones para dispersar a quienes instalaron bloqueos o "trancas" en algunos puntos de Caracas, como en la urbanización Horizonte, en Caracas. En ese lugar los habitantes del sector respondieron a los funcionarios golpeando cacerolas.

En algunos barrios de Caracas y ciudades de interior los cuerpos de seguridad allanaron moradas y detuvieron personas.

En la ciudad de La Asunción, ubicada en la Isla de Margarita, hasta el momento hay 23 retenidos de forma arbitraria y decenas de allanamientos de moradas.

En en barrio de Los Ruíces, en la Zona Metropolitana de Caracas, la GNB asedió diversos edificios familiares durante varias horas y llegó a disparar y lanzar al interior de los departamentos bombas de gas lacrimógeno. La acción militar fue apoyada por civiles adeptos al régimen que arrojaban objetos, entre los cuales las citadas bombas, desde el techo de la transmisora de TV oficial.

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