Se eleva la tensión en Venezuela: tres hechos colocan al país más cerca de la guerra civil


La tensión se eleva en Venezuela. Este martes 27 de junio tres hechos colocaron al país más cerca de la guerra civil: Nicolás Maduro amenazó en arrebatar con armas lo que no consiga con votos, militares amagaron al Parlamento y un grupo supuestamente disidente atacó edificios de gobierno.

Durante el Encuentro Nacional de Constituyentes, realizado en el Poliedro de Caracas, Maduro dijo: “si fuera destruida la revolución bolivariana, nosotros iríamos al combate. ¡Nosotros jamás nos rendiríamos! ¡Lo que no se pudo con los votos, lo haríamos con las armas”

El dictador hacía una referencia directa a la elección que pretende realizar el próximo 30 de julio para “escoger” a los ciudadanos que integrarán la Constituyente comunal que convocó de forma unilateral el pasado 1 de mayo.

La oposición se ha negado a participar porque considera que el proceso, además de viciado y manipulado, consolida la ruptura del Estado de derecho.

La Iglesia valora que la nueva Constituyente es una tentativa de consolidar un régimen comunista, autoritario y antidemocrático en el país.

El Congreso Nacional decretó hace una semana, el 20 de junio, la activación de dos artículos de la Carta Magna que establecen una situación formal de desobediencia civil.

El artículo 350, que dice: “el pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos”.

Y el 333 que determina que: la Constitución “no perderá su vigencia si dejará de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia”.

Al mismo tiempo que Maduro amenazaba al país con sostenerse en el poder a través de las armas, la Guardia Nacional Bolivariana llegaba al Parlamento y entraba por la fuerza.

En un ostensivo acto de violencia, cercó las instalaciones del Congreso Nacional, y entró en un edificio aledaño al recinto legislativo con el pretexto de “resguardar material para validación electoral”. Fueron colocadas dentro del predio varias cajas con la logomarca del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Al frente de la acción estuvo un hombre que se identificó como “Coronel Lugo” y que ordenó que parlamentarios fueran agredididos al solicitar explicaciones sobre el allanamiento. Tres diputados fueron heridos: Delsa Solórzano, Olivia Lozano y Winston Flores.

El presidente de la Asamblea Nacional Venezolana, Julio Borges, aseveró que se tomarán medidas y se acudirán a órganos judiciales para denunciar los hechos y exigir que se verifique qué contienen las cajas.

El vicepresidente del Parlamento, Freddy Guevara, aseguró que no permitirán que la autonomía del poder legislativo sea violada y que si el presidente pretende tomarlo a la fuerza tendrá que sacar muertos a los diputados.

Horas más tarde, poco antes de las 18 horas, un helicóptero del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CIPC) de Venezuela sobrevoló las sedes del Tribunal Supremo de Justicia y del CNE, en Caracas.

De acuerdo con el gobierno, los "disidentes" efectuaron disparos y arrojaron cuatro granadas. La Guardia Nacional Bolivariana repelió el ataque. No hubo muertos o heridos.

El capitán Oscar Pérez, funcionario de la Brigada de Acciones Especiales, el cuerpo élite de la policía científica, fue fotografiado abordo del helicóptero que portaba una pancarta con la frase "350 Libertad", en alusión al artículo de la Constitución, recientemente activado por el Parlamento.

Al iniciar la noche Pérez divulgó en su cuenta de Instagram un video, en cinco partes, donde hace un llamado a las fuerzas del orden a desconocer el gobierno de Maduro para colocarse “del lado del pueblo”.

“Queridos hermanos, les hablamos en representación del Estado; somos una coalición entre funcionarios militares, policiales y civiles, en búsqueda del equilibrio y en contra de este Gobierno criminal”, explica.

Subraya que no pertenecen a ninguna agrupación política o partidista e informa que realizaron “un despliegue aéreo-terrestre con el único fin de devolver el poder al pueblo democrático, y así cumplir y hacer cumplir las leyes, para reestablecer el orden constitucional”.

Afirmando que son “soldados de Cristo” Pérez exige la “renuncia inmediata Presidente Nicolas Maduro Moros y que sean convocadas Elecciones Generales”.

El video, que tiene más de 300 mil visualizaciones, en pocas horas causó gran impacto. La presidencia del Congreso Nacional pidió cautela ante la falta de información fidedigna.

En el mismo sentido, el exministro de Defensa, Raúl Salazar, afirmó que puede tratarse tanto de un verdadero grupo disidente dentro del gobierno como podría ser parte de la sistemática campaña de desinformación operada desde hace años por el gobierno.

“Puede ser un montaje del gobierno para tener un motivo para declarar estado de excepción y militarizar definitivamente el país ante supuestos ataques terroristas”, dijo.

La mesa de la Unidad Democrática había hecho un llamado para que hoy los ciudadanos salioeran a las calles a cerrar algunos puntos de afluencia durante cuatro horas.

El amplio movimiento ciudadano y político contra el régimen lleva tres meses de acciones cotidianas en las calles. El gobierno les ha reprimido y ha dejado un saldo, hasta el momento, de 77 muertos, más de 3 mil 300 detenciones calificadas como arbitrarias y miles de heridos.

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